La industria de la aviación nacional se encuentra en una etapa de crecimiento firme tras superar la crisis global más profunda de su historia. Sin embargo, la conectividad aérea en México enfrenta turbulencias estructurales que requieren una visión estratégica para garantizar que el dinamismo del sector beneficie a todas las regiones del país por igual.
Un Panorama de Crecimiento y Desigualdad A pesar de que en 2025 se transportaron más de 90 millones de pasajeros, el auge no ha sido homogéneo. La conectividad aérea en México sigue concentrada en grandes hubs como Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Tijuana y Cancún. Esta centralización deja vacíos en rutas regionales del sureste y norte del país, una fragilidad acentuada por la salida de operadores especializados en años recientes.
El Desafío de los Costos y la Infraestructura Volar en México se percibe como una actividad costosa, influenciada por factores volátiles como el precio del combustible (que representa hasta el 35% de los costos operativos) y las elevadas Tarifas de Uso de Aeropuerto (TUA), que en ocasiones superan el 50% del precio final del boleto. La saturación de terminales clave no solo eleva los costos indirectos, sino que limita la flexibilidad para abrir nuevas rutas necesarias para fortalecer la conectividad aérea en México.
Rumbo al Mundial 2026 La Copa Mundial de la FIFA 2026 será la prueba de fuego definitiva. Se estima la llegada de 5.5 millones de visitantes, lo que pondrá a prueba una infraestructura aeroportuaria que, aunque robusta, deberá gestionar una demanda extraordinaria en periodos muy cortos.
Si necesita asesoría legal sobre derecho aeronáutico, [contáctenos aquí].
